La nariz de Pinocho

Enero 3, 2010 quepenadesevilla Los comentarios están cerrados

Si esta leyenda se hiciera realidad, no iba a caber nadie en la Plaza Nueva. Lo que yo me iba a reír desde aquí arriba al verlos entrar en la Casa de tócame Roque con dos metros de fosas nasales delante de sus caras… Mienten hasta cuando no quieren, pero hasta para ser embusteros hay que tener memoria, y no que se repiten más que los pepinos. Cada día se inventan una historia creyendo que con eso van a tapar las fechorías anteriores. ¡Hay que ser cretinos!

Hoy me he enterado de algo indignante: resulta que el Alcaide (¡ojú!) de los Reales Alcázares, que como tiene la cara tiene los hechos, ha estado utilizando estos emblemáticos edificios, patrimonio de la Humanidad y orgullo de los sevillanos, para la celebración de cócteles y francachelas con sus amigotes en salones que deben ser intocables, sin pagar ni un euro, o sea, con la recaudación proveniente de las visitas turísticas al monumento (si eso no es robar, que venga Dios y lo vea).

¿Por qué no se divierten en la Alameda, con lo “preciosa” que la ha dejado su camarada Torrijos? Mientras tanto, el señor Carranza sigue esperando el salón prometido para exponer su colección de azulejos. No se puede aguantar tanta zafiedad e incultura, pero no se le pueden pedir peras al olmo. Creo que, como yo, todos los sevillanos esperamos que todos estos impresentables acaben como tienen todas las calles de Sevilla: detrás de las alambradas, o sea, en Ranilla.

EL GIRALDILLO

Pobre Sevilla… Un “amargao”

Diciembre 15, 2009 quepenadesevilla Los comentarios están cerrados

Dicen que hay crisis, y no lo dudo… porque las colas que veo desde aquí en las casas donde dan de comer son cada vez más largas. También veo gente pidiendo y durmiendo donde puede. Otra cosa que hacía muchos años que no se veía en Sevilla son esos grandes carteles amarillos con letras negras anunciando que compran oro. ¡Ay, Señor, Señor! Vamos como el cangrejo…

Pero nuestros… ¿qué?… se gastan los euros de los que todavía pueden pagar impuestos en poner en la Plaza Nueva unos artefactos enormes que son o parecen esqueletos podridos o carbonizados que no sé si representarán a sus conciencias. Todo ello para no alumbrar las calles como siempre se ha hecho anunciando con alegría el Nacimiento del Hijo de Dios. Se han limitado a colgar unas lucecitas muy cutres en dos o tres y en el edificio donde dicen que se pelean como vecindonas (con perdón).

Y yo me pregunto si todo este desaguisado se debe a que hay un personaje al que no le gustan estas fiestas. Pues que se vaya a su casa, se acueste y se tape la cabeza. Así no tendremos que aguantar sus fobias por lo menos en estos días. Y los demás, a disfrutar, y que lo mucho o poco que tengan,lo compartan con los que no tienen nada.

Feliz Navidad.

EL GIRALDILLO

Pobre Sevilla. Donde dije “digo”…

Noviembre 10, 2009 quepenadesevilla Los comentarios están cerrados

Será que como ahora las mujeres visten pantalones… En otros tiempos oía decir que cuando un hombre afirmaba que vestía por los pies (es decir, pantalones) era señal de que sólo tenía una sola palabra, y ésa iba a misa (con perdón para los descristianizados).

Ahora, con la paridad ¡vaya parida! Qué flaco favor nos hicieron sus madres al parirlos. Hoy dicen “digo” y, al rato, “Diego”, y se quedan tan panchos. Según he oído, es lo que ha hecho nuestro bien prescindible Alcalde, bajarse los pantalones en cuantito su Pepito Grillo ha pronunciado una frase mágica: “que cada barquito aguante su velita”. ¿Qué significará la frasecita? Ellos lo sabrán, pero ha surtido el efecto que deseaba el dichoso personaje, o sea, que el Alcalde dijo primero que no echaba de los bajos del Marqués de Contadero a la banda que llevaba un montón de años ensayando allí, y después de oír la citada frase, ha rectificado dándoles un plazo para que desalojen el local en el 2010, o sea, ya. Porque su socio lo necesita para sus juventudes. Como si los que están dentro fueran sus abuelos y como si en Sevilla no hubiera, desgraciadamente, locales vacíos. ¿Irán a ocuparlo sus amigos los de la botellona, que tanto le gusta al tal Torrijos? Los comentarios de toda clase que oigo desde aquí son para taparse los oídos.

EL GIRALDILLO

¡Aleluya! ¡Don Alfredo ha despertado!

Noviembre 5, 2009 quepenadesevilla Los comentarios están cerrados

Hasta aquí me han llegado estas voces tanto tiempo esperadas. Se trata por lo visto de que este señor ha ejercido de pronto… ¡de Alcalde! Y ha desautorizado una de tantas tropelías que su mano izquierda (valga la redundancia) le estaba colando para, a lo tonto, a lo tonto, dejarlo cada vez más en cueros a los ojos de los sevillanos, que no comprendían cómo unos míseros votos daban para tanta osadía a un más que desacreditado personaje, que ahora quería desalojar de los bajos del Marqués de Contadero a los chavales de la banda del Sol, que ensayan allí, y el Alcalde le ha dicho que nanay.

Ya era hora, señor Alcalde. Que no sea este un caso aislado. Ejerza como para lo que está cobrando, y plántele cara al susodicho; verá cómo se le bajan los humos y tanta palabrería barata. Tampoco crea que este arrebato le va a eximir a usted de tantas, tantísimas cosas como quedan por aclarar y terminar. Esperemos que no sea un golpe de efecto con el que asegurarse su permanencia en la Casa de tócame Roque. Para empezar, y dados los horrores que desde aquí veo, ¿por qué no le regala a su socio los banquitos de la Plaza Nueva y de la Puerta de Jerez para que se los done a sus amigos allende los mares? Y si se los lleva en persona, y se queda con sus amigos, no sabe el alegrón que se va a llevar Sevilla, y así miraría yo para abajo con algo de esperanza.

EL GIRALDILLO

Otra vez los Jardines del Prado. A toro pasao…

Julio 1, 2009 quepenadesevilla Los comentarios están cerrados

No saben ustedes todo lo que se oye y se ve desde aquí arriba, aparte de los grupitos que escogen mis dominios para desahogarse y ponen a más de uno como para que se duche a continuación (será que ya no se atreven a hablar ahí abajo ni siquiera por lo bajini).

Ahora por lo visto se ha vuelto a remover la cuestión de los Jardines del Prado de San Sebastián, precisamente cuando desde aquí veo la altura que llevan ya las obras.

No me explico cómo funcionan las cosas en esta Sevilla o, mejor dicho, cómo funcionan estos señores que se creen los amos de mi ciudad. Si dicen que hay un montón de denuncias, que hay unos miles de firmas en contra de esta barbaridad, y que la Justicia dice primero que las obras se suspendan cautelarmente (no, si yo acabo sabiendo de leyes más que ellos, sobre todo de las de sentido común, que es el menos común de todos los sentidos) y al día siguiente las vuelve a permitir, para que después llegue la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que las prohíbe, ¿cómo tienen estos señores la osadía de seguir adelante con el proyecto por encima de todo? ¿Sólo para que una señora, que en su casa la conocerán, se ponga una medallita que le darán, seguro, por haber destrozado unos jardines preciosos para construir una biblioteca y “otros usos”? No lo creo. Que dejen libre al gato…

He oído muchas veces que el desacato a la autoridad está penado. Entonces, ¿cómo es que estos señores están en la calle tan panchos? Todo esto tiene una definición tan fuerte…

Su prepotencia los lleva a saltarse a la torera a la Justicia y a todo el que quiera hacer valer unas normas no sólo legales sino de conciencia, y cometen así un destrozo, para disgusto de los sevillanos, en el que se trasluce el desahogo de su veneno, su envidia y su deseo de hacer desaparecer lo que otros hicieron con dignidad y por lo menos con estética.

Torres más altas han caído…

EL GIRALDILLO

Pobre Sevilla. El metrito y otras cosas.

Abril 24, 2009 quepenadesevilla Los comentarios están cerrados

Bueno, por fin tenemos un sucedáneo de metro, y digo sucedáneo porque, según tengo entendido, un metro es una serie de vagones que transcurren por varias líneas que confluyen en estaciones donde se pueden realizar transbordos para ir de un sitio a otro de forma más rápida que en la superficie. Pero éste no, éste es un trenecito que va sólo y exclusivamente a la zona del Aljarafe, unas veces por la superficie y otras bajo tierra o bajo el río (no sería yo quien pasara debajo del agua). Tiene varias estaciones de las cuales hay cinco sin terminar, por lo tanto sin servicio, lo que no creo que facilite mucho el movimiento de los usuarios, y dicen que es caro y que ya ha dado varios sustos, pero como la gente es tan novelera, pues veo desde aquí unas colas… Mucho ruido para tan pocas nueces, porque con los cambios de dirección en el tráfico y el sentido único de algunas avenidas, siguen los mismos atascos, sobre todo a las horas punta.

Pero como las desgracias nunca vienen solas, resulta que  ahora, aprovechando la llegada de la crisis, que por lo visto y según he oído no ha hecho más que empezar -hacía mucho tiempo que no veía desde aquí tanta gente en las colas del paro-, haciendo gala de su política social, en lugar de ayudar a los más necesitados, el Ayuntamiento va y les retira, a los pensionistas que tienen una paguita para ir tirando, el bonobús gratuito, dejándoselo sólo a los que tienen una pensión mínima, precisamente los que no pueden utilizarlo en la mayoría de los casos por su incapacidad. La gente se pregunta si en el Ayuntamiento también van a restringir los coches oficiales para los casos que no son oficiales. Esperémoslo.

 

EL GIRALDILLO.

Otro patinazo. ¿De quién? De todos.

Abril 22, 2009 quepenadesevilla Los comentarios están cerrados

Según dicen, hay un refrán antiguo que sentencia más o menos que la incultura es la madre de todos los desaguisados…

Lo menos que pueda hacer una persona que ostenta cierto cargo (aunque la avalen unos miserables votos de los que se aprovecha para desahogar su incurable afán de represalia, y para no dejar a los que le pagan en ridículo) es leer la historia de Sevilla. Bueno, pues no se pueden imaginar la guasita que ha tenido hoy aquí arriba un grupito a cuenta del cambio del nombre de una calle, a la que le han retirado el nombre de un general que por lo visto murió mucho antes de la dictadura y al que han confundido con un pariente suyo, y que ahora resulta que es de su bando, del bando del Alcalde.

¡Toma del frasco! Y se enteran del piciazo por los periódicos… Para más inri, y para que todo quede en familia, dicha calle la han dedicado a una camarada que, nacida en Sevilla, no se le ocurre hacer otra declaración que la de “en algún sitio tenía que nacer. Mire usted, señora como se llame, usted puede nacer en el sitio que se encarte, cosa natural pues el oficio de su familia supongo que la obligaba a deambular por todo el territorio nacional y le tocó en Sevilla precisamente. ¿Pues sabe usted lo que le digo? Que qué desgracia para Sevilla, con la diferencia de que a los sevillanos nos resbalan los nombrecitos de las callecitas. Otros vendrán que la retirarán, pero usted ya tiene bastante desgracia con convertirse en una apátrida nacional.

Y mientras tanto, el señor Alcalde silbando y mirando para otro lado…

EL GIRALDILLO

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Otra alcaldada, y esta es cosa seria

Abril 17, 2009 quepenadesevilla Los comentarios están cerrados

Por lo visto, al Sr. Alcalde y a sus acólitos les importan un bledo los ciudadanos: ellos son ellos y los demás que se las arreglen como puedan. ¿Que les llueven las denuncias o los comentarios, algunos bastante fuertes? A ellos les resbala todo. Vengo a referirme (y nadie me lo ha dicho, pues basta con  echar una mirada hacia abajo y se comprueba enseguida) a que resulta que después de la Semana Santa, allí donde había recorridos obligados para todas las Hermandades que han hecho estación de penitencia, por ejemplo, La Campana, Sierpes, Plaza de San Francisco, etc., estas calles quedan, tras el paso de los nazarenos con los cirios encendidos, impregnadas de cera, cera que otros años han retirado de inmediato al terminar las procesiones, pero este año, para hacer gala de ahorro, el Sr. Alcalde manifiesta sin ningún rubor que por falta de operarios la cera no se puede retirar del todo hasta que no pase la Feria. ¿Cómo se quedan? Pues me imagino que más de uno con el tobillo escayolado, ya que no se pueden imaginar la de resbalones que se ven desde aquí. Supongo que habrá denuncias y lo que quieren ahora ahorrar a costa de más de un disgusto, lo van a tener que pagar en indemnizaciones. Sin comentarios, aunque el asunto no es para tomarlo a broma. Es jugar con la integridad física de las personas…

EL GIRALDILLO

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Pobre Sevilla. Nostalgia de otros tiempos…

Abril 15, 2009 quepenadesevilla Los comentarios están cerrados

¡Cómo los echo de menos! Ahora miro para abajo y lo que descubro es patético. Antes veía las calles con mucha gente que entraba y salía de las tiendas con sus paquetes y sus caras de satisfacción cuando al final de su jornada de trabajo cogían el tranvía sin problemas para llegar pronto a sus casas, digo el tranvía de antes y no ese enorme cacharro de ahora que no sirve para solucionar nada, y que estorba el paso de los peatones porque además anda despacito, despacito; bueno, a lo que iba: ahora esas calles se ven vacías porque los comercios han ido cerrando, y si queda alguno es un acto heroico.

 

Dicen que es porque hay crisis, ¿crisis de qué? Será de cerebros, porque esto viene de antes, por algo será. Me da pena cuando pienso qué habrá sido de esas criaturas que han vivido siempre de un negocio modestito pero rentable cuyos clientes eran como de la familia… Sevilla siempre vivió de esos comercios, que eran muchos, y de sus industrias; de los primeros no recuerdo sus nombres, pero de las fábricas sí, no de todas, pero eran muy visibles y yo me sabía sus nombres de memoria: I.S.A., Hispano Aviación, la fábrica de Contadores, dos de Hilaturas, Cervezas la Estrella del Sur, Tabacalera (¡qué gloria ver a las cigarreras!), Seat, Gillette, la fábrica de Artillería, la Pirotecnia militar, Croen, Hytasa, Catunambú, Saimaza, Chocolates Virgen de los Reyes, Vidrios la Trinidad, Agromán (donde todo el que lo necesitaba tenía trabajo) y tantas otras que ¿por qué han desaparecido? Por falta de apoyo, por el ahogo de los impuestos, por falta de protección y por muchos etcéteras.

 

Aquí arriba llegan paisanos que, cuando divisan algunos de los sitios donde trabajaron y se encuentran con una tierra baldía o un armatoste de cemento horrible, se les caen cada lagrimones… ¡Esto no es Sevilla! La han destrozado los desaprensivos que o no son sevillanos o no merecen serlo, porque no piensan más que en vivir como nunca soñaron y en llenarse los bolsillos. ¿Pero para qué, si nadie es eterno?

Y quieren que la gente viva del turismo, pero ¿de qué turismo? ¡Si ni siquiera saben cómo es y lo que es Sevilla o lo que van dejando de ella! Ahora, eso sí, para inventar mamarrachos y palabros son únicos. ¿Pues no quieren hacerme la competencia construyendo unas torres más altas que yo, que siempre he sido el punto de referencia de mi ciudad? Unas torres con un nombre mu raro, Pelli o algo similar. ¡Qué barbaridad! El otro día subieron unos turistas y dejaron un periódico (los turistas también ensucian) y, si son las que pude ver en el papel, de torres nada: son dos morcillas de las que traía antes la gente de bocadillo para aliviar el hambre que les daba subir hasta aquí, así que si tienen que subir más alto se van a tener que llevar el almuerzo. ¡Vaya parida la de estos incultos, a ver cuándo se enteran de que estamos en Sevilla y gastan el dinero de los sufridos sevillanos en algo que se les pueda agradecer alguna vez!

 

EL GIRALDILLO

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Pobre Sevilla. ¿Qué pasa ahí abajo?

He desperdiciado o más bien aprovechado estos días de primavera anticipada para, haciendo un esfuerzo, mirar para abajo con optimismo y pensar que todo tiene arreglo y no hay mal que cien años dure… Pero al volver el mal tiempo, con la falta de este bendito sol que es para los sevillanos agua de vida (quizá por eso somos tan beligerantes) he vuelto a la realidad. Mi pesimismo lo ha motivado algo terrorífico que vi el otro día al anochecer, que al principio creí que se trataba de un gran incendio. Pero nada de eso: era un amasijo de luces de automóviles que estaban tan juntos que me deslumbraban. Estaban parados, o por lo menos desde aquí arriba se percibía poco movimiento, y había de todo: autobuses, coches, motos, formando un alboroto tal que, si llegaba hasta mí, no puedo imaginarme cómo los sufridos ciudadanos no se quedaron sordos. Era todo tan absurdo…

 

Luego me he enterado de que a los del Ayuntamiento, haciendo una vez más gala de su prepotencia (y es que por lo visto cada día se levantan pensando en cómo hacerla más patente) no se les ha ocurrido otra cosa que cerrar calles al tráfico y convertir los dos carriles de ciertas avenidas en un solo carril, además de otras lindezas como por ejemplo quitar autobuses de la circulación, o sea, ponerlos fuera de servicio, a las horas punta en que la mayoría de los sevillanos salen de trabajar, que como tampoco pueden aparcar sus coches porque no hay aparcamientos y además los multan, se ven forzados a depender de Tussam. Los que viven lejos del centro y no tienen otro medio para llegar a sus casas, puede uno imaginar lo que pensarán. Yo sé lo que pienso yo: que sólo el resentimiento no sé a qué o a quién, o la inoperancia, pueden generar tanto desastre.

 

¿Saben lo que les digo? Que ya se irán. Aquí sólo es eterno el gazpacho, a pesar de que, según he oído, han salido una cantidad de cocineritos que hasta el gazpacho pretenden desprestigiar. Dios, cuántas barbaridades.

 

EL GIRALDILLO

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