Qué hipocresía más cínica
¿Cuántas veces oigo y veo a algunos fantoches que por hacer un numerito sin saber de qué va se ganan un dinero? O sea, en contra de la fiesta de los toros, cuyas corridas veo desde aquí cuando el viento me lo permite. Estos jefecillos creen que son alguien para imponer lo que ellos quieren que hagan los sevillanos. ¡Qué error! Lo que les da es más ganas de hacer lo contrario.
Quieren “culturizar” al personal. ¿Por qué no empiezan por ellos? La fiesta de los toros, como todas las tradiciones, es cultura, y además una pelea entre un animal, que tiene todo el derecho del mundo a defender su vida y además lo hace con bravura y con nobleza, y un hombre valiente que expone la suya para que esa conjunción de bravura, valor y arte se convierta en un espectáculo único. Yo me pregunto: si tanta lástima les da de los toros, ¿por qué matan a los animales indefensos en las cacerías y luego presumen de presas?
Y ahora viene lo peor, que me he horrorizado al enterarme. Esos, a los que les da pena de los toros, permiten que una mujer casi niña, a causa de un “calentón”, se quite de en medio impunemente (¡y de qué forma!), como si fuera un grano, el objeto que es consecuencia molesta de ese ratito.
Los animales tienen otra moral.
EL GIRALDILLO